Este mayo de 2019, comenzó en Nueva York el juicio contra Keith Raniere, presidente y miembro fundador de la compañía NXIVM. Se estima que se prolongue durante 6 semanas.

¿Os suena?

En relación al caso NXIVM, Allison Mack, la actriz de la serie televisiva Smallville, se declaraba culpable el pasado 8 de abril. Antes que ella lo habían hecho Nancy Salzman, también miembro fundador, y su hija Lauren Salzman. Días después, lo hacían la multimillonaria Clare Bronfman y la contable de la empresa, Kathy Russell.

¿Sigue sin sonaros de nada?

Esto viene a demostrar que vivimos en un mundo de movimientos protesta pagados solo para molestar a quién convenga según el momento, pues los altos mandos de NXIVM -una compañía creada en 1998 para supuestamente ayudar a las mujeres a realizarse y ser más fuertes- enfrentan entre una multitud de cargos, la acusación de haber estado traficando con mujeres y niñas, esclavizándolas, obligándolas tanto a realizar trabajos forzados como servidumbre doméstica y actos sexuales, siendo algunas de ellas marcadas con cauterizadores cual ganado.

El total de cargos que suman entre los 6 acusados incluye la acusación de incitar, reclutar, esconder, transportar, proveer, obtener, anunciar, mantener, patrocinar y solicitar tráfico sexual, conspiración para cometer tráfico sexual, trabajos forzados, conspiración para imponer trabajos forzados, explotación y abuso sexual infantil, posesión y filmación de pornografía infantil, secuestro, coacción, extorsión, intimidación, participación durante largo tiempo en una conspiración de crimen organizado, robo de identidad para evadir impuestos, evasión de impuestos, incitación a extranjeros a cruzar la frontera de Estados Unidos ilegalmente, conspiración para robo electrónico, y un largo etcétera.

Y, sin embargo, el pasado martes día 7 dio comienzo el juicio contra Keith Raniere, quien se supone es el líder de todo este movimiento, y no vimos ni una sola protesta frente al juzgado de Brooklyn.

La fiscal Tanja Hajjar comenzó su exposición acusando a Raniere de haber traficado con los hermanos Fernández, trayéndoles ilegalmente desde México, convirtiendo a la más pequeña, Camilla, de tan solo 15 años, en la primera de sus esclavas sexuales de quien no solo abusaba él sino que era forzada a mantener relaciones con otras mujeres del subgrupo de NXIVM llamado DOS, cuyas siglas en latín se podrían traducir como “Hermandad de mujeres al servicio del amo”.

Su hermana Daniela, tras múltiples abusos, permanecería secuestrada en una habitación durante dos años con solo un colchón, bolígrafo y papel, por enamorarse de otro hombre, antes de ser devuelta a México, a pesar de haber escrito cientos de cartas suplicando perdón a Raniere dejándola tirada cual basura al otro lado de la frontera sin dinero ni documentación.

La tercera hermana, Mariana, también formó parte del harén de Raniere mientras Adrián, el hermano, era obligado a presenciar y filmar todos los abusos no solo de sus hermanas, sino de tantas otras esclavas sexuales del líder, quien se hacía llamar “Vanguardia”.

Un solo día de juicio, y ya hemos confirmado que multitud de esclavas tuvieron que abortar por voluntad de Raniere tras embarazarlas.

Esclavas que eran marcadas en la zona pélvica con un cauterizador, en un proceso horriblemente doloroso que podía durar hasta 30 minutos para lo cual, como en un ritual, otras 3 mujeres las agarraban. Desde entonces lucirían las iniciales no solo de Keith Raniere sino también las de la actriz Allison Mack, siendo ella quien ideó tal tortura.

Se cree, por el testimonio de ex miembros de NXIVM muchos de los cuales irán testificando en los próximos juicios, que poseían unas 70 u 80 esclavas en un sistema piramidal de poder en el que cada ama tenía 6 esclavas a su vez, siendo Allison Mack la ama número 2 tras Raniere, y Lauren Salzman la ama número 3.

Pero nada de esto ha abierto titulares en los medios. Nada de esto ha sido motivo suficiente para que las feministas si no de Estados Unidos, al menos de Nueva York, tomen las calles.

Aquí no vale el “A mí también” ni el “Yo sí te creo, hermana”, a pesar de que irónicamente la salvajada cometida por los líderes de NXIVM lleva la palabra “sororidad” en el nombre, respondiendo las siglas del grupo de esclavitud DOS a la frase “Dominus Obsequious Sororius”.

Y es que puede que al haber sido salpicados los nombres de 6 jueces federales, no se esté permitiendo que se alce la voz.

Tal vez que el nombre del Senador demócrata Chuck Schumer o de la candidata a las primarias del mismo partido Kirsten Gillibrand salgan en la lista de personas vinculadas a la misma, impide hablar más alto del tema.

O igual es el hecho de que el cargo por participación durante largo tiempo en una conspiración de crimen organizado esté vinculado directamente a las donaciones realizadas por 14 miembros de NXIVM a la campaña para la presidencia de Hillary Clinton en 2007, persiguiendo comprar favores políticos. Lo cual se entiende que debe de haberles reportado algún beneficio porque dichas donaciones se han repetido a lo largo del tiempo en distintos eventos, incluida su última campaña presidencial en 2016.

Lo cierto es que si la lista de cargos contra los líderes de esta empresa de “autoayuda” es extensa, la lista de nombres vinculados de forma sospechosa cuando no directamente incriminatoria es interminable.

Y a la par que las acusaciones son muy graves, los nombres también son muy importantes.

Como un ejemplo podríamos nombrar al mismísimo Dalai Lama, quien aceptó 1 millón de dólares de la compañía a cambio de mostrar públicamente su apoyo a la misma después de que su representante en Estados Unidos, el Lama Tenzin Dhonden, negociara el acuerdo en la cama de Sara Bronfman, hermana de quien hoy se sienta en el banquillo de los acusados Clare Bronfman.

Otro nombre sería el de Emiliano Salinas Occelli, hijo del ex presidente de México Carlos Salinas de Gortari. Aunque los vínculos con familias influyentes y poderosas mexicanas son infinitos. Recordemos que desde allí han estado traficando con niñas rumbo a los Estados Unidos.

Y no perdáis de vista otra de sus ramificaciones: el centro de enseñanza para niños prodigio Rainbow Cultural Garden, con sedes en México, Londres, Nueva York y Miami, y cuyas profesoras parece ser que no tenían ningún tipo de titulación sino que eran esclavas sexuales miembros de DOS.

Por cierto que la presidenta de la sede en Miami -hasta que las autoridades de Florida la cerrasen el pasado año- era Raquel Perera. ¿Os suena el nombre? Pues es la esposa de Alejandro Sanz.

Y esto no es todo. Desde hace 1 año hay una investigación abierta contra el doctor Brandon Porter, al que se acusa de haber practicado enfermizos experimentos humanos en unos 100 miembros de NXIVM, como forzarles a ver vídeos donde podía verse a mujeres siendo desmembradas con machetes, una violación grupal o un hombre obligado a comerse una porción de su propio cerebro.

También se le acusa de no haber informado al Departamento de Salud cuando en 2016, durante la semana de celebración del cumpleaños de Raniere -la llamada Vanguard Week- unos 50 estudiantes enfermaron repentinamente mostrando síntomas de intoxicación alimentaria.

Curiosamente, ninguno de los líderes de NXIVM que asistía al evento, incluido el doctor Porter, enfermó.

Apenas llevo un mes recopilando cientos de artículos, archivos judiciales, y pruebas acerca de una empresa que ha registrado unos 16.000 alumnos en sus más de 20 años en activo. Y esto con la ayuda de Beatriz Andrade y Carmen Coleman, quienes sí llevan más de un año siguiendo todo este asunto.

Mi investigación en esta película de terror no ha hecho sino comenzar pero una cosa tengo clara respecto a las víctimas: “Yo sí te creo hermana”.